gototopgototop
Documento sin título
Documento sin título
   
 

 

 
Documento sin título
gototopgototop

 

 

NUESTRA RAZÓN DE SER.

No es posible generar real desarrollo sin garantizar desde su misma concepción, la sostenibilidad de esa transformación. Es así como elementos integrales e integradores deben soportar el surgimiento y ejecución de los proyectos de transformación físico-espacial y socio-ambiental.

Los desafíos y frustraciones, pero en especial las oportunidades y responsabilidades que nos plantea y reclama la transformación y el desarrollo físico y humano de nuestras ciudades y regiones, motivan constantes reflexiones, pero son pocos los proyectos e iniciativas (públicas o privadas) estructuradas, contundentes y eficaces que al respecto se concretan.

Nuestra legislación agrupa los mejores instrumentos de planificación, gestión y financiación de desarrollo territorial de los que se tenga conocimiento en el mundo occidental. En comparación con este abanico de herramientas, el desarrollo urbano y regional, el esfuerzo y los resultados reales ha sido, cuando más, discretos. Es habitual delegar en los entes estatales, con múltiples urgencias y “superiores” intereses, el liderazgo de la tarea y la responsabilidad de avanzar; y en oposición, el papel del sector privado y la sociedad, ha sido cauto y partícipe de los resultados obtenidos en la materia.

Desde la órbita de lo privado, y más cuando en teoría el "suelo es escaso", es ineludible que como oportunidad, responsabilidad e iniciativa, se generen propuestas, acciones y proyectos, que articulados a lo social y público, confluyan positivamente en un mismo territorio, con un mismo objetivo y en beneficio general. La transformación y renovación del territorio han sido vistas como asuntos de competencia del Estado y el Estado, por definición, somos todos.

Para lograr transformar el territorio de una forma justa e integral, es necesario utilizar instrumentos eficaces que contribuyan de manera eficiente y oportuna a dicho objetivo, promoviendo la concurrencia y colaboración público-privada para lograr acciones articuladas en pro de la movilidad, el espacio público, los equipamientos, el medio ambiente y los desarrollos inmobiliarios requeridos por el mismo territorio, por sus habitantes y su entorno.

La transformación y renovación del territorio debe buscar ante todo el mejoramiento de la calidad de vida y del entorno físico-ambiental; debe ser una oportunidad excepcional para la justa distribución de los beneficios y obligaciones del desarrollo, pero sin duda, debe permitir un lucro económico justo y proporcional. “La Propiedad Obliga”, pero también retribuye y compensa.

La labor del OPERADOR URBANO®, es ser la plataforma que estructure, integre y viabilice esos procesos, esas transformaciones y esos beneficios.